Mía Galván y Dayana Cordero, estudiantes de Nutrición de la Universidad Vizcaya de las Américas, Campus Delicias, brindarán atención gratuita los martes y jueves en instalaciones del DIF, como parte de su formación universitaria.
Jiménez, Chihuahua.— La formación profesional comienza en las aulas, pero encuentra uno de sus mayores aprendizajes cuando el conocimiento se pone al servicio de la comunidad. Bajo esta visión, las jóvenes Mía Galván y Dayana Cordero, originarias del municipio de Jiménez y estudiantes de la carrera de Nutrición en la Universidad Vizcaya de las Américas, Campus Delicias, estarán realizando sus prácticas profesionales en las instalaciones del DIF, donde ofrecerán orientación y consultas nutricionales gratuitas a la población.
Las actividades se desarrollarán los días martes y jueves, en un horario de 8:00 de la mañana a 12:00 del mediodía, periodo durante el cual ambas estudiantes atenderán a personas interesadas en conocer más sobre su alimentación, mejorar sus hábitos o recibir orientación para construir una dieta más equilibrada. Las prácticas se mantendrán hasta enero de 2027, permitiendo establecer un proceso de acompañamiento que, además de fortalecer la preparación académica de las jóvenes, representa una oportunidad de acercar servicios de nutrición a familias del municipio.
Para Mía Galván y Dayana Cordero, regresar a su municipio y aplicar los conocimientos adquiridos durante su carrera representa también una forma de aportar a la comunidad en la que crecieron. Ambas destacan que la nutrición no debe entenderse únicamente como una herramienta relacionada con la pérdida de peso, sino como una parte fundamental del bienestar, la prevención de enfermedades y el desarrollo de mejores hábitos a cualquier edad.
“Queremos que las personas se acerquen con confianza. Una consulta nutricional no significa solamente hacer una dieta para bajar de peso; también se trata de aprender a conocer nuestro cuerpo, mejorar nuestra alimentación y comenzar a tomar decisiones que puedan beneficiar nuestra salud a largo plazo”, expresaron las practicantes, quienes señalaron que la atención estará abierta a la población que desee recibir orientación.
La nutrición, una herramienta de prevención
Mantener una alimentación adecuada influye directamente en múltiples procesos del organismo. Una dieta equilibrada ayuda a proporcionar la energía y los nutrientes que el cuerpo necesita para desarrollar sus actividades cotidianas, conservar masa muscular, mantener un funcionamiento adecuado del sistema inmunológico y favorecer una mejor calidad de vida. Asimismo, la educación nutricional puede contribuir a identificar hábitos que, mantenidos durante años, pueden aumentar el riesgo de sobrepeso, obesidad y diferentes enfermedades crónicas.
Sin embargo, hablar de buena alimentación no significa necesariamente consumir productos costosos o seguir dietas restrictivas. Una de las funciones de la orientación nutricional es enseñar a las personas a utilizar de mejor manera los alimentos disponibles en su entorno, distribuir adecuadamente las porciones y comprender la importancia de mantener variedad, equilibrio y moderación en lo que se consume diariamente.
En comunidades como Jiménez, donde las dinámicas laborales, escolares y familiares pueden reducir el tiempo disponible para preparar alimentos, promover una mejor cultura de alimentación adquiere especial relevancia. El consumo frecuente de productos ultraprocesados, bebidas azucaradas, alimentos con alto contenido de sodio y comidas poco equilibradas puede convertirse en una práctica cotidiana sin que las personas dimensionen completamente sus efectos a largo plazo.
“Nuestra intención es orientar, escuchar y trabajar de acuerdo con las necesidades de cada persona. No todas las personas tienen los mismos hábitos, horarios o posibilidades, por eso es importante conocer cada caso antes de hacer recomendaciones”, señalaron Mía y Dayana al hablar sobre el enfoque que buscarán mantener durante sus prácticas.
Aprender mientras se sirve a la comunidad
Las prácticas profesionales representan una etapa fundamental dentro de la formación universitaria, debido a que permiten que los estudiantes enfrenten situaciones reales y desarrollen habilidades que difícilmente pueden adquirirse únicamente mediante el estudio teórico. El contacto directo con pacientes permite fortalecer capacidades relacionadas con la evaluación, comunicación, responsabilidad profesional y seguimiento individual.
Para las estudiantes originarias de Jiménez, esta experiencia tendrá además un significado particular al desarrollarse dentro de su propia comunidad. El ejercicio permitirá combinar el aprendizaje universitario con el contacto directo con familias y personas que buscan mejorar su alimentación, generando un espacio donde la formación profesional y el servicio social convergen.
“Para nosotras es una oportunidad muy importante poder realizar nuestras prácticas aquí, porque conocemos Jiménez y queremos que lo que estamos aprendiendo también pueda tener un impacto positivo en nuestra propia comunidad”, manifestaron.
Durante los meses que permanezcan colaborando en las instalaciones del DIF, las jóvenes podrán fortalecer sus conocimientos mediante la atención directa y, al mismo tiempo, promover entre la población una mayor conciencia sobre la importancia de cuidar la alimentación desde edades tempranas y durante todas las etapas de la vida.
Consultas gratuitas para la población
Uno de los aspectos más importantes de esta actividad es que las consultas serán completamente gratuitas, facilitando el acceso a personas que desean recibir orientación nutricional sin que el aspecto económico represente una barrera.
Mía Galván y Dayana Cordero hicieron una invitación abierta a la ciudadanía para aprovechar este servicio y acercarse a las instalaciones del DIF durante los días establecidos. Personas jóvenes, adultos y familias interesadas en mejorar sus hábitos alimenticios podrán solicitar orientación dentro del horario de atención.
“Invitamos a toda la población de Jiménez a que se acerque. Las consultas son gratuitas y estaremos aquí para atenderlos, resolver dudas y ayudarlos a conocer un poco más sobre cómo mejorar su alimentación. Muchas veces pequeños cambios pueden convertirse en grandes beneficios con el paso del tiempo”, señalaron las estudiantes.
La presencia de jóvenes universitarias originarias del propio municipio realizando prácticas profesionales en beneficio de la comunidad representa también una muestra del talento que surge desde Jiménez y que, durante su proceso de formación, comienza a regresar conocimientos y servicios a la población.
Hasta enero de 2027, cada martes y jueves por la mañana, las instalaciones del DIF se convertirán también en un espacio de aprendizaje, prevención y orientación. Una oportunidad para que dos futuras profesionistas continúen construyendo experiencia mientras la población encuentra un punto cercano y gratuito para comprender algo esencial en la vida cotidiana: alimentarse mejor también es una forma de cuidar la salud.