Israel asesina al periodista Anas Al-Sharif junto a cuatro colegas en Gaza

Anas Al-Sharif, de 28 años, era considerado una de las principales voces informativas en Gaza. Durante 22 meses ininterrumpidos, documentó con imágenes y crónicas el sufrimiento de la población civil bajo los ataques israelíes, mostrando hospitales colapsados, niños mutilados y familias enterradas bajo los escombros.

Gaza, 10 de agosto de 2025 — La noche del domingo se tiñó de luto para el periodismo mundial. Un ataque aéreo selectivo israelí mató al periodista palestino Anas Al-Sharif, corresponsal de Al Jazeera, junto a otros cuatro colegas en la ciudad de Gaza. El bombardeo impactó una tienda de campaña utilizada como sala de prensa, dejando al menos siete muertos.

Una voz clave en medio del genocidio

Anas Al-Sharif, de 28 años, era considerado una de las principales voces informativas en Gaza. Durante 22 meses ininterrumpidos, documentó con imágenes y crónicas el sufrimiento de la población civil bajo los ataques israelíes, mostrando hospitales colapsados, niños mutilados y familias enterradas bajo los escombros.

En su última publicación en redes sociales, dejó un testimonio desgarrador:

Bombardeos ininterrumpidos… la agresión israelí contra la ciudad de Gaza se ha intensificado”.

Acusaciones sin pruebas y un patrón de ataques contra la prensa

El ejército israelí reconoció el ataque, pero lo justificó acusando a Al-Sharif de pertenecer a Hamás y de lanzar cohetes contra civiles israelíes, sin presentar pruebas. La realidad, según la ONU, es que 232 periodistas han sido asesinados en Gaza desde el inicio de la ofensiva y más de 380 han resultado heridos.

Los chalecos de prensa, lejos de proteger, parecen ser blancos de guerra. La periodista libanesa Christina Assi, quien perdió una pierna en un ataque similar, advirtió:

Nuestros chalecos nos están convirtiendo en objetivos. Es una sentencia de muerte”.

Hambre, censura y resistencia

Los periodistas en Gaza no solo cubren la hambruna, también la sufren. Sin electricidad, internet ni acceso a alimentos, trabajan bajo un desgaste extremo. Semanas antes de su muerte, Al-Sharif escribió:

Me tambaleo de hambre, tiemblo de cansancio y lucho contra el desmayo. Gaza está muriendo y nosotros estamos muriendo con ella”.

Reacciones internacionales y protestas en Israel

La comunidad internacional ha emitido condenas formales, pero sin sanciones efectivas que detengan los ataques. Reino Unido, Francia y Grecia han criticado la ofensiva israelí, mientras que en Tel Aviv cientos de ciudadanos salieron a protestar, bloqueando carreteras y exigiendo el fin de la guerra y la liberación de rehenes.

El costo de no callar

En un artículo del Instituto Watson de la Universidad de Brown, el periodista Nick Turse advierte que el mundo depende cada vez más de corresponsales locales en zonas de guerra, quienes trabajan con recursos mínimos y sin protección. En Gaza, el 46% de los periodistas asesinados murieron en la ciudad de Gaza, y el 80% tenía entre 21 y 40 años: jóvenes que arriesgaron todo para que el mundo no olvide.

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