La Fiscalía de Distrito Zona Centro informó que aún no existen datos de prueba suficientes para establecer una línea de investigación sólida ni para identificar a los presuntos responsables de las desapariciones.
HISTORIASMX. – La Fiscalía de Distrito Zona Centro mantiene los trabajos para lograr la identificación de los cuatro cuerpos restantes que fueron rescatados de un tiro de mina el pasado fin de semana en la zona de Santo Domingo, donde se localizaron restos humanos en una cavidad de más de 100 metros de profundidad, conocida como la “Cueva de los Murciélagos”.
Seis cuerpos identificados y entregados
A casi una semana del inicio del rescate, solo seis de los diez cuerpos y restos óseos localizados han sido plenamente identificados y entregados a sus familiares.
De acuerdo con la información oficial, los cuerpos corresponden a Juan C. A. (36 años), Ezequiel C. A. (35 años), Jair N. G. (40 años) y Jesús Román D. S. (41 años), todos originarios del estado de Durango.
Además, el pasado miércoles 5 de noviembre, fue identificado y entregado el cuerpo de Said Mauricio D. M. (37 años), quien había sido reportado como ausente desde el 1 de septiembre de 2025, tras ser visto por última vez el 24 de agosto del mismo año.
Investigación sin línea definida
La Fiscalía de Distrito Zona Centro informó que aún no existen datos de prueba suficientes para establecer una línea de investigación sólida ni para identificar a los presuntos responsables de las desapariciones.
El fiscal general César Jáuregui Moreno declaró que el tiro de mina habría sido utilizado por un grupo criminal que opera en la región para ocultar los cuerpos de sus víctimas y dificultar su localización.
Asimismo, descartó que los cuatro hombres originarios rescatados sin vida y los dos sujetos desaparecidos en Jardines de Oriente estén relacionados con un mismo hecho delictivo.
Trabajo pericial y proceso de identificación
Las identificaciones se realizaron mediante entrevistas ante mortem y peritajes de dactiloscopía, comparando las huellas digitales con los registros del Instituto Nacional Electoral (INE).
Los cuatro cuerpos restantes permanecen en el Servicio Médico Forense (Semefo) en espera de resultados genéticos y del proceso de cruce de información con bases de datos nacionales de personas desaparecidas.