En imágenes: la tragedia, los daños y la respuesta al estallido de una pipa de gas en el Puente de la Concordia

El accidente comenzó con la volcadura del semirremolque, lo que generó una fuga masiva de gas. Minutos después, una onda expansiva sacudió la zona, alcanzando a automovilistas, peatones y comerciantes.

HISTORIASMX. – La tarde del 10 de septiembre, la explosión de una pipa cargada con cerca de 50 mil litros de gas LP bajo el Puente de la Concordia, en la Calzada Ignacio Zaragoza de Iztapalapa, dejó un saldo oficial de cuatro personas muertas y 90 heridas, además de escenas de caos, destrucción y una intensa labor de rescate documentada en fotografías que recorrieron el país.

El instante de la explosión

El accidente comenzó con la volcadura del semirremolque, lo que generó una fuga masiva de gas. Minutos después, una onda expansiva sacudió la zona, alcanzando a automovilistas, peatones y comerciantes.

Las imágenes captaron el momento en que una nube de humo blanco y llamas de gran altura se elevaban, visibles desde distintos puntos del oriente de la Ciudad de México. El fuego consumió al menos 18 vehículos y una motoneta, que quedaron calcinados sobre el asfalto.

Escenas de destrucción

La calzada quedó cubierta de restos metálicos, cristales destruidos y partes de vehículos derretidos por el calor. El impacto alcanzó un radio de al menos diez metros, con columnas de fuego que obligaron a evacuar de manera urgente a vecinos y transeúntes.

Fotografías mostraron puestos de comercio ambulante arrasados, carros humeantes y la infraestructura urbana marcada por la fuerza de la explosión.

Rescate entre llamas y humo

Bomberos y cuerpos de emergencia trabajaron durante horas para enfriar el contenedor de la pipa y evitar una nueva detonación. Las imágenes reflejan a paramédicos y voluntarios auxiliando a heridos directamente en el asfalto, con atención inmediata a quemaduras, cortaduras y crisis nerviosas.

Algunos lesionados fueron trasladados en helicóptero debido a la gravedad de las heridas, mientras otros recibieron curaciones improvisadas en la banqueta, rodeados por el humo y la tensión de la zona.

Las víctimas y el apoyo ciudadano

Entre los afectados se encontraban automovilistas, familias y trabajadores de la zona. Una vendedora ambulante fue sorprendida cuando intentaba recoger su puesto, y varias familias quedaron atrapadas en sus vehículos.

Las imágenes dan cuenta no solo del dolor y la emergencia, sino también de la solidaridad espontánea: vecinos ofreciendo agua, café y pan a los familiares que esperaban informes afuera de hospitales.

Operativo de emergencia

La Cruz Roja Mexicana desplegó 13 ambulancias, algunas de ellas equipadas como unidades de terapia intensiva. Los heridos fueron distribuidos en distintos hospitales, entre ellos el Hospital Juan Ramón de la Fuente, el Hospital General Ignacio Zaragoza y la Clínica del ISSSTE Morelos.

Las edades de los pacientes iban desde un año hasta 60 años, lo que reflejó la magnitud del impacto en transeúntes y familias enteras.

Ciudad paralizada

La explosión provocó la suspensión temporal de los servicios de Metro y Trolebús, generando congestión vehicular y descontrol en el tránsito. Usuarios del transporte público y residentes de colonias cercanas observaron desde azoteas y puentes peatonales la magnitud de la emergencia.

El ambiente estaba marcado por el sonido incesante de sirenas, el movimiento constante de ambulancias y el trabajo de bomberos que rociaban agua sobre el tanque de la pipa aún caliente.

El saldo final

Para las 22:30 horas, las autoridades actualizaron la cifra a cuatro personas fallecidas y 90 heridas. El Puente de la Concordia quedó convertido en un escenario de autos destruidos, escombros, cristales rotos y un fuerte olor a combustible.

A lo largo de la noche, equipos de limpieza y seguridad permanecieron en el sitio, mientras que familiares continuaban buscando información sobre sus seres queridos en hospitales capitalinos.

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