El periódico utilizó sin autorización ni crédito una imagen de la cosecha de melón capturada por Gorki Rodríguez; el caso exhibe una práctica incompatible con la ética, el respeto profesional y la credibilidad que debe sostener un medio de comunicación
HISTORIASMX. — El periódico El Sol de Parral utilizó una fotografía de la cosecha de melón realizada por el periodista Gorki Rodríguez para HISTORIASMX sin solicitar autorización y sin reconocer la autoría de la imagen.
No se trata de una confusión menor, una fotografía institucional o un material distribuido libremente. La imagen pertenece a una cobertura periodística realizada por HISTORIASMX y existen elementos documentales que permiten acreditar su procedencia: el archivo original, los registros de creación, la publicación previa y los materiales generados durante aquella jornada de trabajo.
El Sol de Parral tomó una obra ajena, la incorporó a uno de sus contenidos y la presentó ante sus lectores sin informar quién la produjo. Aprovechó el resultado del trabajo de un periodista independiente sin asumir los gastos, el tiempo, el desplazamiento y el esfuerzo necesarios para obtenerlo.
Llamar a este acto por su nombre no representa un exceso: es apropiarse del trabajo ajeno. En el terreno ético y periodístico, utilizar una obra sin reconocer a su creador constituye plagio. En el ámbito legal, puede configurar una reproducción no autorizada, una vulneración del derecho moral de paternidad y un aprovechamiento indebido de una obra protegida.
La fotografía no apareció sola en Internet
Para obtener una fotografía documental es necesario acudir al lugar, conversar con las personas, observar la actividad, esperar el momento adecuado, elegir el encuadre y operar equipo que tiene un costo. Después vienen la selección, el respaldo, la edición, el almacenamiento y la publicación.
La imagen de la cosecha de melón no apareció espontáneamente en una red social ni fue generada por una oficina de comunicación. Fue capturada por Gorki Rodríguez durante una cobertura realizada para HISTORIASMX.
El archivo tiene autor. Tiene fecha, origen y contexto. Representa horas de trabajo y una inversión económica. También contiene una mirada periodística propia: la manera en que se decidió documentar el esfuerzo de las personas dedicadas a levantar la cosecha.
El Sol de Parral se benefició de todo ese trabajo sin aportar nada a su producción y sin ofrecer el reconocimiento mínimo a quien lo realizó.
Una empresa periodística con estructura, personal, publicidad y alcance regional utilizó el producto de un periodista independiente como si se tratara de un recurso disponible para cualquiera. Esa desigualdad vuelve el caso todavía más grave. Mientras HISTORIASMX invierte sus propios recursos para salir al campo y producir contenido original, otro medio toma el resultado terminado y lo coloca dentro de su plataforma.
Una empresa periodística no puede alegar desconocimiento
El Sol de Parral forma parte de una organización dedicada profesionalmente a producir, publicar y comercializar información. Por esa razón, no puede comportarse como un usuario que desconoce las reglas elementales de atribución.
Los medios de comunicación protegen sus fotografías, firmas, logotipos, archivos, textos y diseños. Colocan avisos de derechos reservados y exigen que terceros respeten sus contenidos. Resulta contradictorio que una empresa que reclama protección para su propio trabajo no aplique el mismo criterio cuando utiliza la obra de un periodista de otro medio.
No reconocer al fotógrafo tampoco puede reducirse a un simple descuido de edición. El crédito no es un adorno colocado por cortesía. Es la identificación pública de la persona que creó la obra. Omitirlo borra al autor y permite que el medio que reproduce la imagen reciba el beneficio editorial completo.
Si la fotografía ayudó a ilustrar la nota, atraer lectores, generar interacciones o fortalecer la presentación visual del contenido, entonces tuvo un valor. Y si tuvo un valor para El Sol de Parral, también debía tenerlo para la persona que la produjo.
Internet no convierte las fotografías en propiedad pública
Una de las prácticas más dañinas dentro de la comunicación digital consiste en asumir que todo lo publicado en Internet puede copiarse libremente. Esa idea es falsa.
La Ley Federal del Derecho de Autor establece que las fotografías son obras protegidas. La protección nace desde el momento en que la imagen queda fijada en un soporte y no depende de que exista un registro previo. El artículo 5 señala expresamente que el reconocimiento no está subordinado a formalidad alguna, mientras que el artículo 13 incluye a la obra fotográfica entre las ramas protegidas. Ley Federal del Derecho de Autor
Gorki Rodríguez es el creador de la fotografía y, como tal, conserva derechos morales sobre ella. El artículo 21 le permite exigir el reconocimiento de su calidad de autor y oponerse a modificaciones o actos que provoquen demérito a la obra o perjudiquen su reputación.
La ley también reconoce derechos patrimoniales. El titular puede autorizar o prohibir la reproducción, publicación, edición, comunicación y utilización pública de la fotografía. Esa autorización no se presume simplemente porque la imagen haya sido publicada antes por HISTORIASMX.
Copiar un archivo no transfiere los derechos. Descargar una fotografía no concede una licencia. Publicarla en una página informativa tampoco convierte al medio que la utiliza en su propietario.
La excepción periodística no autoriza a ocultar la fuente
La legislación mexicana permite, bajo determinadas condiciones, reproducir fotografías relacionadas con acontecimientos de actualidad. Pero esa excepción contiene requisitos claros: citar invariablemente la fuente, no alterar la obra y no afectar su explotación normal.
El artículo 148 no ofrece una autorización general para que un periódico tome fotografías de otros medios y las publique como si fueran propias. La obligación de identificar la fuente es expresa. El Sol de Parral no puede invocar la función informativa de su publicación para justificar la omisión de la autoría.
Si la imagen fue recortada para eliminar una firma, marca o elemento identificador, la situación sería todavía más grave, porque ya no se trataría únicamente de falta de atribución, sino de una modificación destinada a ocultar la procedencia del material. Este punto deberá establecerse mediante la comparación técnica de los archivos y las capturas conservadas.
Incluso si la fotografía se hubiera empleado para cubrir un acontecimiento de actualidad, el medio tenía la obligación profesional de verificar su origen. Lo mínimo era comunicarse con HISTORIASMX, solicitar autorización y establecer las condiciones de uso.
No lo hizo.
Un medio que plagia deteriora su propia credibilidad
La consecuencia más inmediata del plagio es la pérdida de confianza. Un periódico construye su legitimidad bajo la promesa de que verifica lo que publica, identifica sus fuentes y responde por sus contenidos. Cuando toma una fotografía ajena y borra a su autor, rompe esa promesa.
El caso obliga a preguntar cuáles son los controles editoriales de El Sol de Parral. ¿Quién seleccionó la imagen? ¿De dónde fue descargada? ¿Se revisó su origen? ¿Alguien intentó contactar al fotógrafo? ¿Existe un editor responsable de verificar los derechos de uso? ¿Es una práctica aislada o existen más contenidos incorporados de la misma manera?
Son preguntas legítimas. Si una fotografía pudo pasar por su proceso editorial sin autorización ni crédito, el público tiene derecho a cuestionar cómo verifica el medio el resto de los materiales que presenta como propios.
La credibilidad no se sostiene únicamente publicando noticias todos los días. Se sostiene actuando con honestidad, reconociendo errores y respetando el trabajo de los demás. Un periódico que exige transparencia a las autoridades debe comenzar por transparentar la procedencia de sus propios contenidos.
El desprestigio no lo provoca la persona que exhibe el plagio. Lo provoca quien utiliza una obra ajena y obliga a su autor a defender públicamente algo tan elemental como su nombre y su trabajo.
El daño alcanza al periodismo independiente
La apropiación de fotografías perjudica especialmente a periodistas y medios pequeños. Quienes trabajan de manera independiente pagan cámaras, lentes, memorias, computadoras, combustible, mantenimiento, edición, alojamiento web y desplazamientos. Cada cobertura representa una inversión.
Cuando una empresa con mayor estructura toma gratuitamente ese material, reduce su propio costo de producción a expensas del autor. Obtiene contenido visual sin contratar a un fotógrafo, comprar una licencia o enviar a su personal al lugar.
Esta práctica constituye una forma de competencia desleal. El medio que produce asume todos los gastos; el medio que copia obtiene el beneficio.
Normalizarlo conduce a un periodismo empobrecido. Si resulta más barato tomar imágenes ajenas que producirlas, disminuyen los incentivos para realizar coberturas originales. También se envía un mensaje peligroso a estudiantes y trabajadores de la comunicación: que la firma del fotógrafo puede borrarse si detrás no existe una gran empresa capaz de defenderlo.
HISTORIASMX rechaza esa lógica. El trabajo independiente no vale menos. La fotografía regional no es material gratuito para llenar espacios en portales que sí obtienen beneficios por sus contenidos.
El uso puede tener consecuencias económicas y legales
La utilización de una obra protegida sin autorización puede dar lugar a diferentes reclamaciones. El titular puede exigir el retiro del material, la corrección del crédito, una aclaración pública, el pago correspondiente por el uso y la reparación de los daños ocasionados.
Cuando una obra es utilizada públicamente con fines de lucro directo o indirecto, el artículo 231 de la Ley Federal del Derecho de Autor contempla infracciones en materia de comercio. La norma incluye comunicar, poner a disposición o utilizar públicamente una obra protegida sin autorización previa y expresa del autor o titular.
El artículo 216 Bis establece que la reparación del daño y la indemnización por la violación de los derechos reconocidos en la ley no serán inferiores al 40 por ciento del precio de venta al público del producto original o del servicio relacionado con la violación. Cuando no sea posible determinar esa cantidad, corresponde a un juez fijarla con apoyo de peritos.
Además, el Instituto Nacional del Derecho de Autor contempla mecanismos de avenencia, mediación y conciliación. El afectado también puede acudir a las vías administrativas o judiciales aplicables.
Esto no significa que una sanción concreta pueda darse por impuesta antes de un procedimiento. Significa que el uso de una fotografía ajena no es una conducta sin consecuencias y que existen herramientas legales para exigir responsabilidad.
HISTORIASMX conserva el derecho de presentar las reclamaciones correspondientes y de aportar los archivos, fechas, publicaciones y demás elementos que demuestran la autoría de la imagen.
Dar crédito después no borra lo ocurrido
Si El Sol de Parral decide retirar la fotografía o agregar posteriormente el nombre de Gorki Rodríguez, esa corrección será necesaria, pero no borrará el uso previo.
El crédito tardío no equivale a autorización retroactiva. Tampoco compensa automáticamente el aprovechamiento editorial obtenido ni elimina el hecho de que el autor tuvo que hacer pública la irregularidad para ser reconocido.
Una respuesta responsable exigiría más: explicar cómo ocurrió, corregir la publicación, reconocer públicamente la autoría, acordar una reparación y fortalecer sus controles internos para impedir que vuelva a suceder.
Guardar silencio, eliminar discretamente la imagen o cambiarla sin ofrecer explicación únicamente profundizaría el problema. Un medio serio debe asumir sus errores de frente, especialmente cuando afectan a otro periodista.
HISTORIASMX exige una respuesta pública
HISTORIASMX exige a El Sol de Parral y a la Organización Editorial Mexicana que expliquen cómo obtuvieron la fotografía, quién autorizó su publicación y por qué omitieron el nombre de Gorki Rodríguez.
Asimismo, se solicita:
- El retiro inmediato de las reproducciones no autorizadas de la fotografía.
- El reconocimiento público y visible de la autoría de Gorki Rodríguez e HISTORIASMX.
- Una aclaración dirigida a los lectores sobre la procedencia real de la imagen.
- La reparación económica correspondiente por el aprovechamiento editorial de la obra.
- La implementación de controles internos para verificar la procedencia y los derechos de las fotografías utilizadas por el periódico.
Estas exigencias no constituyen un ataque a la libertad de expresión. Ningún medio necesita apropiarse del trabajo de otro para ejercer su derecho a informar. La libertad periodística no incluye borrar autores ni aprovechar gratuitamente obras protegidas.
Derecho de respuesta
HISTORIASMX mantiene abierto el espacio para que El Sol de Parral y la Organización Editorial Mexicana presenten su postura, exhiban cualquier autorización que aseguren poseer y expliquen el procedimiento mediante el cual incorporaron la imagen.
Si existe una licencia, deberán mostrarla. Si no existe, corresponde reconocerlo.
Cualquier respuesta será publicada de manera íntegra y claramente identificada. El derecho de réplica no impide sostener el señalamiento ni modifica la evidencia existente; garantiza que el público tenga acceso a las posiciones de ambas partes.
El periodismo no puede combatir abusos mientras los reproduce
Los medios suelen denunciar a gobiernos, funcionarios y empresas que utilizan recursos ajenos, ocultan información o se benefician de una posición de poder. Esa vigilancia es necesaria, pero pierde autoridad cuando las propias redacciones reproducen conductas semejantes.
No es coherente exigir honestidad pública y, al mismo tiempo, ocultar el origen de una fotografía. No es válido defender la propiedad de los contenidos propios mientras se ignoran los derechos de un periodista independiente. No es periodismo responsable llenar una publicación con el trabajo que otra persona produjo y presentarlo sin su nombre.
La fotografía de la cosecha de melón tiene autor: Gorki Rodríguez. Fue producida para HISTORIASMX. Su utilización no fue autorizada.
El Sol de Parral debe responder.
Porque respetar la autoría no es una concesión ni una cortesía entre colegas. Es una obligación ética, profesional y legal.
Por Gorki Rodríguez | HISTORIASMX
Periodismo del Norte, Periodismo con Carácter
www.historiasmx.com
HISTORIASMX cuenta con los archivos y elementos documentales que sustentan la autoría y la comparación de la fotografía. Las responsabilidades y sanciones legales concretas deberán ser determinadas por las autoridades competentes.