Colectivo Vida en la Cuenca acusa afectaciones ecológicas y falta de respuesta de autoridades federales
HISTORIASMX.– El colectivo ambiental Vida en la Cuenca denunció que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) otorgó una exención de Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) al proyecto de gaza de incorporación del Periférico de la Juventud al boulevard Teófilo Borunda, en la ciudad de Chihuahua, pese a que la obra podría generar afectaciones en la zona ribereña del Río Chuvíscar.
La organización también señaló que dos denuncias ambientales interpuestas ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) continúan sin respuesta.
Señalan afectaciones a zona federal ribereña
De acuerdo con el documento presentado por el colectivo, identificado con el oficio No-UGA-IR.08-2025/258, la obra a cargo de la Dirección de Obras Públicas Municipales impacta la zona federal ribereña del río.
La denuncia formal, presentada el 22 de enero, incluye evidencia de afectaciones en un área donde se han registrado 45 especies de aves nativas, algunas catalogadas en riesgo conforme a la NOM-059-SEMARNAT, entre ellas el pato mexicano (Anas diazi) y el águila aura (Buteo albonotatus).
Además, en la zona se han documentado 222 especies de flora, fauna y fungi, información verificada mediante registros en la plataforma iNaturalist.
Durante una manifestación realizada afuera de las oficinas de Semarnat en Chihuahua capital, integrantes del colectivo advirtieron sobre los impactos del proyecto.
“Las molestias son temporales, los beneficios también”, expresó Diana Lugo, representante de Vida en la Cuenca, al cuestionar el modelo de movilidad que prioriza el uso del automóvil particular.
Críticas al modelo de movilidad
El colectivo sostiene que la construcción de la gaza podría incentivar el aumento del parque vehicular y con ello la contaminación, al tiempo que se dejan de lado alternativas como ciclovías o mejoras al transporte público.
Recordaron que la Manifestación de Impacto Ambiental es un instrumento clave para prevenir, mitigar o compensar daños al entorno y para evaluar los efectos de obras de infraestructura en la salud y el medio ambiente.
Entre las exigencias planteadas por la organización se encuentran:
- Realizar inspecciones en la zona y entregar el acta correspondiente.
- Revocar la autorización de exención de la MIA.
- Suspender la obra hasta que se lleve a cabo el procedimiento completo de evaluación ambiental.
Respuesta de Semarnat
Tras la manifestación, integrantes del colectivo sostuvieron una reunión con el titular de Semarnat en Chihuahua, Jorge Raudel Almanza Muñoz, quien señaló que la dependencia federal sólo tiene competencia directa en zonas federales como ríos y vías ferroviarias.
Según explicó, el proyecto contempla la colocación de pilotes para sostener la estructura de la gaza, lo cual —afirmó— no afecta el cauce del Río Chuvíscar, por lo que no se considera necesario el trámite de MIA ni existe facultad para detener la obra.
Almanza Muñoz indicó que la instancia con atribuciones para inspeccionar y sancionar posibles irregularidades es la Profepa, encargada de vigilar el cumplimiento de la normativa ambiental. Sin embargo, el colectivo subrayó que, aunque la Profepa cuenta con autonomía técnica, depende jerárquicamente de la propia Semarnat.
Exigen mayor regulación
Para Vida en la Cuenca, la situación evidencia vacíos en la regulación y supervisión ambiental de obras urbanas.
El colectivo es un grupo activo en la defensa de los ecosistemas de Chihuahua, particularmente del arroyo Semati, afluente del Río Chuvíscar. Sus integrantes impulsan acciones comunitarias y culturales para la protección del entorno natural y la participación ciudadana en temas ambientales.
La organización advirtió que la falta de evaluación ambiental adecuada podría sentar un precedente en la ejecución de proyectos urbanos sin estudios integrales, por lo que insistió en la necesidad de transparencia, inspecciones y cumplimiento de la legislación ambiental.