Gobierno de México exige explicaciones a EE.UU.; crece presión política y diplomática por posible violación a la soberanía
HISTORIASMX. — El operativo en Chihuahua para desmantelar un laboratorio de drogas, en el que habrían participado agentes de la CIA, se ha convertido en un caso de alcance nacional tras revelarse que no fue un hecho aislado, sino parte de al menos tres incursiones realizadas en 2026.
Tercera operación en territorio mexicano
De acuerdo con información publicada por Los Angeles Times, la redada del pasado domingo sería la tercera ocasión en el año en que agentes estadounidenses participaron en operativos conjuntos con autoridades estatales de Chihuahua contra objetivos del narcotráfico.
El medio también señala que no fueron dos, sino cuatro los elementos involucrados, lo que amplía el alcance del caso y abre nuevas interrogantes sobre el nivel de coordinación entre ambos países.
Uso de uniformes mexicanos
Uno de los aspectos más delicados revelados es que los agentes habrían portado uniformes de la Agencia Estatal de Investigación (AEI) para mimetizarse con las autoridades locales durante el operativo.
Este hecho ha encendido alertas en el Gobierno federal, al considerar que podría romper el principio de “cooperación sin intervención” que ha regido la relación bilateral en materia de seguridad.
Gobierno federal exige explicaciones
La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) ya envió un extrañamiento formal al Gobierno de Estados Unidos, solicitando información detallada sobre la presencia de su personal en territorio nacional.
“Tiene que aclararse, porque no está permitido por ley que ningún agente participe directamente sin pasar por la SRE”, subrayó la mandataria.
Senado llama a comparecer a gobernadora
En el ámbito político, el Senado de la República aprobó en comisiones invitar a comparecer a la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, para que explique el alcance de la colaboración con agencias estadounidenses.
Accidente que detonó el caso
El tema salió a la luz tras el accidente ocurrido el 19 de abril, donde murieron dos ciudadanos estadounidenses junto con Pedro Román Oseguera Cervantes y su escolta.
Las circunstancias del accidente, así como la identidad de los agentes, detonaron una investigación federal sobre la posible presencia irregular de personal extranjero.
Sedena no tenía conocimiento
La presidenta también defendió a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), asegurando que el Ejército mexicano no tenía conocimiento de que en el operativo participaban agentes extranjeros.
Aunque la Sedena brindó apoyo en la operación —como ocurre bajo protocolos establecidos—, no fue informada de la identidad real de los participantes.
Presión internacional y postura de México
El contexto del caso también se vincula con la presión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien ha insistido en endurecer acciones contra los cárteles, incluso sugiriendo posibles intervenciones.
Ante ello, Sheinbaum ha reiterado su postura: rechazar cualquier acción que vulnere la soberanía nacional.
Un caso que redefine la cooperación
El uso de agentes encubiertos, la posible falta de autorización federal y la participación en operativos locales colocan este caso como uno de los más sensibles en la relación México–Estados Unidos en materia de seguridad reciente.
Las investigaciones continúan, mientras el Gobierno federal exige claridad total sobre quiénes eran los agentes, qué hacían y bajo qué autorización operaban en territorio mexicano.