Cambio de mando en la 42/a Zona Militar ocurre en medio de un complejo escenario de violencia en Chihuahua

La llegada del general David Antonio López se da tras un 2025 marcado por homicidios, enfrentamientos armados, uso de drones explosivos y desplazamiento forzado en la Sierra Tarahumara.

HISTORIASMX. En un contexto de persistente violencia ligada al crimen organizado, este día se efectuará el cambio de mando en la 42/a Zona Militar, una de las jurisdicciones castrenses más golpeadas por la inseguridad en los últimos años. La comandancia queda ahora a cargo del general David Antonio López, quien asume la responsabilidad de encabezar las operaciones militares en una región donde los desafíos de control territorial siguen latentes, particularmente en la Sierra Tarahumara.

El relevo ocurre luego de que Alejandro Gutiérrez, quien permaneció un año al frente de la zona militar, fuera designado como director del Registro de Armas de Fuego y Explosivos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena). Su gestión estuvo marcada por hechos de alto impacto, entre ellos un atentado con un dron cargado con explosivos, ocurrido en febrero de 2025, durante un operativo en el municipio de Guadalupe y Calvo.

Un año crítico para la seguridad en la Sierra Tarahumara

El 2025 se consolidó como uno de los periodos más violentos para la región serrana de Chihuahua. Desde el inicio del año se registraron homicidios, incendios de viviendas, enfrentamientos armados y el uso de artefactos explosivos improvisados, además de un incremento sostenido en el desplazamiento forzado de familias.

El 1 de enero de ese año, un hombre fue localizado sin vida en el arco de bienvenida de Guadalupe y Calvo, seguido horas después por el hallazgo de otros dos cuerpos en el mismo punto. Estos hechos detonaron un despliegue de fuerzas de los tres niveles de gobierno, con el objetivo de contener la escalada violenta y recuperar la confianza de la población.

Durante el primer mes del año, las denuncias por enfrentamientos armados se intensificaron, destacando el uso de drones con explosivos. En uno de estos ataques, el entonces comandante Alejandro Gutiérrez resultó lesionado junto con tres elementos más del Ejército, tras una agresión en la comunidad de Dolores, también en Guadalupe y Calvo. Debido a la gravedad del ataque, el mando militar fue evacuado vía aérea a un hospital en Culiacán, Sinaloa.

Violencia, desplazamiento y control territorial

A lo largo de 2025, la violencia dejó decenas de personas asesinadas y provocó el desplazamiento de cientos de familias, principalmente hacia ciudades como Parral, ante el temor de quedar atrapadas en medio de las disputas entre grupos armados.

Municipios como Guachochi se convirtieron en escenarios recurrentes de enfrentamientos, incluso en zonas céntricas y a plena luz del día. El 20 de mayo se reportó el hallazgo de una persona sin vida en la carretera hacia Cieneguitas, mientras que en abril se documentó la desaparición de dos adolescentes presuntamente reclutados de manera forzada por organizaciones criminales.

Se trata de Josué G. E., de 17 años, y Ángel Fernando L. D., de 14, quienes fueron vistos posteriormente en videos difundidos en redes sociales, con el cabello rapado y los ojos vendados, declarando haber sido obligados a integrarse a un grupo armado. Días después, se confirmó el asesinato de Josué, mientras que Ángel Fernando continúa desaparecido.

La incidencia delictiva se extendió también a Moris, San Francisco de Borja, Nonoava, Batopilas y Balleza, donde se documentaron ejecuciones con armas de alto calibre, viviendas incendiadas y desplazamientos masivos de pobladores.

Un inicio de 2026 con hechos recientes de alto impacto

La violencia no ha dado tregua en el arranque de 2026. El viernes 2 de enero, en la brecha hacia El Ocote, fueron localizados los cuerpos de Evaristo Alonso E. P. y Alejandro E. P., ambos originarios de Turuachi, aunque con domicilio en Parral.

Un día después, el sábado 3 de enero, se reportó el asesinato de tres personas más en la localidad de Cerro Solo, perteneciente al seccional de Atascaderos, en Guadalupe y Calvo. Las víctimas fueron identificadas como Israel Eusebio S. P., Edgar Orlando C. S. y Erik S. Ch., quienes laboraban como choferes de un tráiler que fue localizado totalmente calcinado a escasos metros de los cuerpos.

Retos para la nueva comandancia

Con la llegada del general David Antonio López, la 42/a Zona Militar enfrenta el reto de contener la violencia, recuperar territorios dominados por grupos armados y coordinar esfuerzos con las Bases de Operación Interinstitucional (BOI), integradas por fuerzas federales, estatales y municipales.

El cambio de mando se produce en un escenario donde la población serrana continúa viviendo entre el miedo, la incertidumbre y el desplazamiento, mientras persisten las expectativas sobre si la nueva estrategia militar logrará modificar una dinámica de violencia que, hasta ahora, se mantiene activa en amplias zonas del sur y la sierra de Chihuahua.

Volver arriba