🔬 Fiscalía confirma uso de pesticida letal en caso de padre que mató a sus hijas y se suicidó en Parral

Los peritajes forenses y químicos confirmaron que el sujeto utilizó tabletas del pesticida para liberar gas fosfina dentro del automóvil, provocando la muerte por intoxicación aguda en cuestión de minutos.

PARRAL, CHIH. — A diez días de la trágica localización sin vida de un padre y sus dos hijas dentro de un vehículo sumergido parcialmente en la Presa Parral, la Fiscalía General del Estado de Chihuahua reveló que el deceso fue provocado por la inhalación de un pesticida extremadamente tóxico: fosfuro de aluminio.

Los peritajes forenses y químicos confirmaron que el sujeto utilizó tabletas del pesticida para liberar gas fosfina dentro del automóvil, provocando la muerte por intoxicación aguda en cuestión de minutos. Este tipo de sustancia, comúnmente utilizada en el sector agrícola para fumigar silos y granos almacenados, es letal para seres humanos incluso en dosis mínimas.

Una tragedia familiar y un rastro químico mortal

Las víctimas fueron identificadas como Jesús Omar, de 36 años, y sus hijas Génesis Nahomy, de 8 años, y Yeyly Valeria, de 5. El vehículo Nissan Sentra blanco fue hallado el viernes por la noche gracias a la alerta de visitantes que notaron su presencia anormal cerca del cuerpo de agua.

El hallazgo movilizó a las corporaciones policiales, quienes confirmaron que se trataba de las personas reportadas como desaparecidas tras un conflicto legal por la custodia de las menores. Jesús Omar había aprovechado una visita autorizada para sustraer a las niñas y llevarlas hasta Parral, donde residía.

Qué es el fosfuro de aluminio y cómo actúa

El fosfuro de aluminio (AlP), vendido en forma de tabletas, se utiliza comúnmente en entornos rurales como fumigante. Sin embargo, al entrar en contacto con la humedad del aire o del cuerpo, libera gas fosfina (PH₃), un agente tóxico que actúa rápidamente sobre el organismo humano.

Según los informes periciales, el gas provocó síntomas fulminantes: náuseas, vómitos, mareos, dificultad respiratoria y colapso cardiovascular. En espacios cerrados como el interior de un automóvil, la concentración del gas se vuelve letal en pocos minutos, especialmente para menores.

El uso de este tipo de sustancias sin control ni restricciones adecuadas ha sido motivo de alerta en otras regiones del país, por el alto riesgo que representa en manos equivocadas.

Una historia de violencia invisibilizada

La tragedia ha expuesto de nuevo la vulnerabilidad de menores en contextos de conflicto parental no resuelto. Aunque existía una denuncia por la sustracción de las menores, la respuesta fue tardía.

La sociedad local se ha estremecido por un acto que, además de inhumano, fue meticulosamente planeado con un método químico difícil de detectar y cuya venta sigue siendo permisiva en muchos entornos rurales.

Posicionamiento editorial

Este caso debe ser un llamado de alerta a los sistemas judiciales y de protección infantil. El acceso libre a químicos letales como el fosfuro de aluminio, la lentitud en la atención a reportes de sustracción de menores, y la falta de protocolos de seguimiento en juicios por custodia generan escenarios propicios para tragedias evitables.

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