La ruta del Hierro: el Ferroducto de acero que cruzó el desierto bajo tierra.
«Desde la superficie nadie podía verlo. No producía el estruendo de un tren ni levantaba las columnas de polvo de los enormes camiones mineros. Permanecía oculto bajo la tierra, siguiendo montañas, llanuras y cañadas a lo largo del desierto entre Chihuahua y Coahuila. Sin embargo, por su interior viajaban, día y noche, miles de toneladas…