Fotografía: Lalo Talamantes.

Los bajos niveles de almacenamiento en La Boquilla y Francisco I. Madero amenazan la continuidad de la actividad agrícola.

HISTORIASMX. – A pesar de haber iniciado la temporada de otoño-invierno, las principales presas de Chihuahua, La Boquilla y Francisco I. Madero, han registrado una ligera pérdida de volumen debido a la evaporación causada por los rayos solares y la ausencia de lluvias, lo que agrava el panorama hídrico en la región.

Disminución en los niveles de agua.

Según datos de la Comisión Nacional del Agua (Conagua):

  • La Boquilla, ubicada en San Francisco de Conchos, pasó de un almacenamiento del 15.802% al 15.731% de su capacidad entre el 1º de octubre y el 30 de noviembre, perdiendo 2.022 millones de metros cúbicos de agua.
  • Francisco I. Madero, conocida como presa “Las Vírgenes” y situada en Rosales, experimentó una reducción del 11.62% al 11.552%, equivalente a una pérdida de 230 mil metros cúbicos.

Comparación con años anteriores.

Hace un año, los niveles de ambas presas eran significativamente superiores:

  • La Boquilla almacenaba un 39.182% de su capacidad, equivalente a 1,115.418 millones de metros cúbicos.
  • Francisco I. Madero estaba al 33.154%, con 110.507 millones de metros cúbicos.

A pesar de estas reservas, el inicio de 2023 obligó al Comité Hidráulico a restringir el ciclo agrícola al 40% de la superficie del Distrito de Riego 005, con la esperanza de una recuperación durante el verano, lo cual no ocurrió debido a la prolongada sequía.

Un futuro incierto para la agricultura.

Autoridades estatales y presidentes de los módulos de riego advierten que, de persistir los actuales niveles de almacenamiento, es altamente probable que no haya ciclo agrícola primavera-verano en 2025. Esto representa un grave riesgo para la economía de la región, que depende en gran medida de la actividad agrícola.

Factores agravantes.

  • Evaporación: La acción de los rayos solares ha provocado pérdidas notables en el volumen almacenado.
  • Sequía prolongada: La falta de lluvias durante los meses clave del año ha impedido la recuperación de las fuentes de almacenamiento.

Repercusiones y llamados a la acción.

La falta de agua en las presas no solo amenaza la actividad agrícola, sino que también pone en riesgo la seguridad hídrica de las comunidades. Autoridades locales y representantes de los distritos de riego llaman a una gestión más eficiente del recurso hídrico y a medidas urgentes para mitigar los efectos de la sequía.

Mientras tanto, los productores agrícolas enfrentan un panorama de incertidumbre y preocupación, con la esperanza de que las condiciones climáticas mejoren y las políticas de manejo del agua se ajusten para garantizar la sostenibilidad del sector en los próximos años.

Por historias