Al menos 25 casas colapsaron tras las fuertes inundaciones; autoridades municipales, estatales y voluntarios trabajan en labores de limpieza y apoyo a los damnificados.
HISTORIASMX. – Una tragedia golpeó este fin de semana a la comunidad de Colonia Juárez, municipio de Casas Grandes, tras el desbordamiento del río Piedras Verdes, que dejó como saldo una persona fallecida, 25 viviendas derrumbadas y más de 125 casas afectadas.
El alcalde Roberto Lucero Galaz informó que para enfrentar la contingencia se conformaron tres equipos de trabajo integrados por la Coordinación Estatal de Protección Civil, Protección Civil Municipal, Fiscalía General del Estado, personal del ayuntamiento y voluntarios de las comunidades mormona y católica de la zona.
Una tragedia sin precedente en seis décadas
El líder de la comunidad mormona señaló que desde hace más de 60 años no se registraba una situación similar en Colonia Juárez, lo que dimensiona la magnitud del desastre.
Asimismo, llamó a la solidaridad de la población para aportar víveres, bebidas, herramientas y mano de obra comunitaria en las labores de limpieza y recuperación de los hogares dañados.
Evacuación y víctima mortal
De acuerdo con el edil, durante el sábado se logró evacuar a la gran mayoría de los habitantes, salvo un adulto mayor que fue localizado sin vida.
“Lamentamos profundamente esta pérdida y nos comprometemos a apoyar a los deudos”, expresó el presidente municipal.
Daños y trabajos de limpieza
- 125 viviendas afectadas en la ribera del río.
- 25 casas colapsadas por la fuerza del agua.
- Afectaciones en la subestación de Bomberos, donde el agua alcanzó más de un metro de altura.
En las zonas siniestradas se realizan trabajos de limpieza: voluntarios y corporaciones extraen muebles y pertenencias empapadas, mientras maquinaria pesada remueve montículos de piedra y material de arrastre. Incluso se construyeron diques provisionales para que el agua pueda fluir hacia cauces naturales.
Apoyo y albergues
La Casa del Abuelo cuenta con medicamentos básicos para los afectados, aunque las autoridades solicitaron donativos de fármacos adicionales para atender la demanda.
Se habilitaron dos albergues: uno en la antigua primaria de la comunidad y otro en el gimnasio municipal Francisco de Ibarra, donde ya se brinda refugio y alimento a familias damnificadas.
Solidaridad comunitaria
El alcalde Roberto Lucero Galaz agradeció a las corporaciones, organizaciones religiosas y ciudadanos que se han sumado a los trabajos de rescate y recuperación.
“Gracias a todos los que han apoyado con víveres, medicamentos y alimento. La unión de la comunidad está siendo fundamental para salir adelante de esta tragedia”, expresó.